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El suelo pélvico sufre enormemente durante los 9 meses del embarazo, independientemente del proceso de parto que se vaya a tener (cesárea o parto natural). Te explicamos cuáles son los motivos y la importancia de trabajarlo durante el periodo de gestación.

Durante el embarazo, el útero, que normalmente pesa unos 70g crece, llegando a incrementar su peso hasta en 1kg. Además, durante su desarrollo, se abre camino dentro de la cavidad abdominopélvica, desplazando las vísceras que encuentra por su camino. Añadido a este aumento de peso, durante el embarazo tenemos un aumento de la hormona relaxina, que afecta sobretodo a articulaciones, aumentando la distensibilidad de ligamentos y tendones, con el objetivo principal de facilitar el proceso del parto.

Normalmente, se asocian las disfunciones del suelo pélvico, como la incontinencia urinaria, al postparto, debido a la alta incidencia de partos instrumentalizados y episiotomías, por lo que se conocen más los medios y tratamientos para solucionar el problema, que para prevenirlo.

El entrenamiento del suelo pélvico en el embarazo es fundamental, por las siguientes razones:

  1. Un suelo pélvico tonificado favorecerá el momento del expulsivo en el parto, al favorecer la rotación cefálica del bebé.
  2. El entrenamiento del suelo pélvico evitará partos instrumentalizados y desgarros, ya que será capaz de amortiguar el impacto del momento del parto y será lo suficientemente flexible para poder dar de sí sin lesionar el tejido.
  3. Practicar ejercicios de fuerza de resistencia del suelo pélvico durante el embarazo prevendrá su debilidad debido al peso soportado durante 9 meses, reduciendo los índices de incontinencia urinaria e incluso prolapsos.
  4. Las contracciones de suelo pélvico generan una respuesta de contracción refleja de la musculatura profunda abdominal, por lo que su entrenamiento favorecerá la tonificación abdominal, lo cual es beneficioso para prevenir lumbalgias mecánicas y grandes diástasis abdominales.
  5. El suelo pélvico se entrena en posturas de auto elongación y pelvis neutra, por lo que de su entrenamiento también obtendremos beneficios posturales para poder evitar el conocido síndrome cruzado inferior.

Mantenerse activa durante el embarazo es fundamental para prevenir lesiones asociadas al cambio postural, biomecánico y ponderal que ocurre durante estos 9 meses. Además, el trabajo específico del periné facilitará el tan temido momento del parto y hará del postparto una etapa mucho más llevadera, teniendo que despreocuparnos de lesiones como incontinencias, estreñimiento, diástasis y prolapsos.

Por este motivo, en todos los entrenamientos de embarazadas de MAMIfit  se trabaja y protege el periné femenino, adaptando nuestros ejercicios e incluyendo en una parte específica de fortalecimiento del suelo pélvico.

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