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Gracias al trabajo de muchas personas, poquito a poquito, cada vez es más normal hablar del suelo pélvico, sus disfunciones, qué es normal y qué no y cómo podemos mejorar la calidad de vida de muchas mujeres tratando disfunciones y lesiones perineales con las que antes se convivía de manera normal.

Y para que el tema no decaiga, hoy vamos a centrarnos en la vulva.  La vulva es la parte más externa del órgano reproductivo de la mujer. Está compuesta por varias partes: monte de venus, labios mayores externos, labios menores internos, el clítoris y el vestíbulo vulvar con las salidas de la vagina, la uretra y las glándulas vestibulares.

El aspecto y la morfología de la vulva en cada mujer son diferentes, el tamaño y longitud de los labios menores, la conformación del capuchón del clítoris, la coloración de la dermis de la vulva, la distribución del vello… Son factores que pueden cambiar de mujer a mujer sin influir en absolutamente nada sobre las funciones orgánicas de la misma.

¿Cómo saber si mi vulva es normal? 1 Hay que mirar.

  • El monte de venus. Es un acumulo de grasa cubierto con vello que se encuentra sobre el pubis. La cantidad de vello puede variar entre personas, y tiende a adelgazarse con el envejecimiento.
  • Los labios. Hay dos tipos diferentes de labios: los labios externos, que son dos pliegues de piel y tejido graso y pueden esconder al resto de la vulva. Tienen vello púbico, pueden tener diferentes tamaños, ser grandes o pequeños, cortos o largos, y también de diferente tamaño entre sí. Todas estas variantes son normales. Son sexualmente sensibles y pueden hincharse con la excitación. A medida que los niveles de estrógeno cambian desde la infancia hasta la vejez, la vulva cambia su apariencia.
  • Los labios internos son los más agredidos por el desconocimiento de su propia anatomía. También son sensibles a la excitación. Se encuentran como dos pliegues de piel que se extienden desde el capuchón del clítoris hasta el borde de atrás de la vagina. No contienen tejido graso y eso les hace mucho más delgados. Pueden variar su color, ser lisos o rugosos y a veces sobresalen de los labios mayores. Algo que es totalmente normal y no representa ningún riesgo ni peligro para la mujer.
  • Clítoris. Se encuentra ubicado por debajo del sitio donde se reúnen los labios internos. El único órgano cuya función es solo y exclusivamente el placer. Somos las únicas que tenemos un órgano con dicha función.
  • Vestíbulo. Es el área que queda por dentro de los labios internos, rodeando el orificio de la vagina. Suele ser una zona húmeda gracias al gran número de glándulas en esta zona que producen secreciones que incrementan con la estimulación sexual. En esta zona se ubica el himen que es una membrana delgada que cubre parcialmente la vagina. En las mujeres adultas, existen restos himeneales que forman un anillo que rodea la apertura de la vagina.

Y ahora que conocemos mejor cómo es nuestra vulva, lo que hoy nos importa es conocer todo aquello que no es normal que ocurra, que no es normal encontrar y que sí puede suponer un problema para el correcto funcionamiento de nuestros órganos sexuales y reproductivos.

La vulva es mucosa y piel, por lo tanto, son los especialista en dermatología vulvar los encargados de detectar, diagnosticar y tratar patología de la vulva. Todo lo que ocurra o acontezca por dentro de la vulva pertenece a la fisioterapia, si trata de lesiones musculoesqueleticas, y ginecología, si se trata de lesiones o afectaciones en los órganos internos.

La ISSVD es la asociación internacional para el estudio de las enfermedades de la vulva.

Su objetivo principal es promover la comunicación internacional entre ginecólogos, patólogos, dermatólogos y disciplinas relacionadas, y establecer acuerdos internacionales sobre terminología y definiciones de enfermedades vulvovaginales para así poder detectarlas a tiempo y mejorar la calidad de vida de la mujer.

A continuación, os dejamos las definiciones de la ISSVD1 sobre las afecciones más comunes vulvares, en su página web, además, podréis encontrar muchísima más información sobre cada una de ellas.

Principales afecciones de la vulva:

  1. Infección frecuente causada por una levadura. Las mujeres en general tienen mayor riesgo de tener micosis vaginal entre la pubertad y la menopausia por la influencia de los estrógenos. No es una ETS. Sus síntomas son prurito, flujo anormal, enrojecimiento, dolor al orinar, grumos adheridos a la pared vaginal y cambios de olor ácidos.
  2. Dermatitis por contacto. Es una erupción resultante de la respuesta de la piel a una sustancia. Esta reacción puede ser la consecuencia de un agente agresor o una alergia. Normalmente aparece por cremas, pomadas, geles, sprays, protectores diarios, ropa… Pueden observarse ampollas, picazón, enrojecimiento leve de la piel, ardor e inflamación. Puede ocurrir en forma aislada o asociada a otra patología vulvar. El diagnóstico lo realizará su médico de acuerdo con los síntomas y signos.
  3. Enfermedad de Paget Vulvar. Es un cáncer de la piel. Se considera una enfermedad exclusiva de las mujeres postmenopaúsicas, en general mayores de 60 años. Puede ser primaria, cuando se origina en la vulva o el periné, o secundaria cuando viene de otras regiones contiguas como la uretra, cuello del útero, vejiga o área anorrectal. No tiene síntomas salvo el prurito y pequeños sangrados e inflamación al rascarse. Se diagnostica mediante biopsia.
  4. Herpes genital. Se contagia a través del contacto con una pareja que a menudo es completamente inconsciente de su propia infección HSV genital u oral. El diagnóstico se realiza inicialmente porque el médico reconozca las lesiones en la piel, esto se confirma con la realización de una prueba específica. Por desgracia, las infecciones por HSV pueden ser difíciles de diagnosticar.
  5. Prurito genital femenino. El prurito es una sensación cutánea que genera deseo de rascado. La sensación es de picazón en la región genital en las mujeres. El prurito ocasional es común y puede ser normal. El prurito persistente no es normal, y puede interferir con la vida diaria. Es importante encontrar la causa del prurito para poder recibir el tratamiento adecuado.
  6. Hidradenitis Supurativa. Es una enfermedad crónica de la piel. Se manifiesta con nódulos rojos que aparecen rápidamente, crecen hasta romperse debajo de la piel o rompen la piel que los cubre formando ulceras por donde drena material purulento, formando quistes dolorosos, puntos negros y cicatrices.
  7. Liquen escleroso vulvar. Es una enfermedad crónica de la piel que afecta principalmente la piel de la zona genital. En muy raras ocasiones, puede comprometer la piel del resto del cuerpo. Se suele manifiestr como parches de piel blanquecina, frágil, que a veces se presenta arrugada pero puede tener una superficie lisa y brillante. No es infeccioso y no contagia. Cursa habitualmente con prurito severo. Algunas personas sienten dolor y ardor especialmente al mantener relaciones sexuales. Aparecen grietas en la piel y úlceras como consecuencia del rascado pueden arder.
  8. Liquen plano vulvar. Es una enfermedad inflamatoria de la piel. Puede afectar el área genital incluyendo tanto la vulva como la vagina. Se manifiesta por una erupción de pequeñas pápulas púrpura frecuentes. Si las capas más superficiales de la piel se rompen estas áreas se verán de color rojo brillante y húmedo. Puede aparecer en los brazos, piernas, espalda y boca. Presenta ardor, dolor y sensibilidad así como zonas blanquecinas irregulares. La vulva puede estar pálida, rosada o roja con borramiento de los labios menores (los labios internos). Puede haber fusión del capuchón del clítoris y áreas de erosiones. Las relaciones sexuales pueden ser dolorosas si la vagina está afectada o si existe un estrechamiento de la entrada de la misma.
  9. Psoriasis vulvar. La psoriasis puede aparecer en la piel de los genitales como parte de una enfermedad sistémica, y en algunas personas las lesiones genitales son la única manifestación. La forma habitual de manifestarse son escamas plateadas o grises que se pueden encontrar en los codos y las rodillas. Puede ser asintomática aunque el síntoma más frecuente es el prurito que pueden agravarse con infecciones de la piel por bacterias u hongos (cándida).
  10. Es una inflamación o infección de la vagina, el conducto que comunica el útero con la vulva. incluyen dolor, sequedad, prurito, ardor y quemazón vaginal, que a veces incluso pueden extenderse a la piel de la vulvar. Otros síntomas frecuentes son el dolor con las relaciones sexuales (dispareunia) o ardor al orinar y aumento o cambios en el flujo vaginal.
  11. Vulvodinia localizada provocada (Vestibulodinia) es el término que se aplica para describir el dolor durante la penetración vaginal. Existe también molestia al tocar alrededor de la entrada de la vagina (vestíbulo) durante el examen físico. Puede ocurrir en mujeres de cualquier edad. Se estima que aproximadamente el 15 % de las mujeres (1 de cada 7) va a experimentar este tipo de dolor vulvar en algún momento de su vida. La causa no se conoce aunque se ha demostrado que el tejido doloroso posee un aumento de terminales nerviosas y de señales de la inflamación.
  12. Neoplasia intraepitelial vulvar (VIN) significa que existen células atípicas en la piel de la vulva. Puede ocurrir en un solo lugar o puede afectar varias áreas de la piel al mismo tiempo. No es cáncer pero puede progresar a cáncer invasor si no se trata. Algunas mujeres tienen prurito o ardor, pero muchas no presentan ningún síntoma. Se suele diagnosticar en los exámenes de rutina o puede ser encontrada por una misma. La presentación clínica no tiene un patrón definido, puede haber una lesión o muchas. Las lesiones pueden ser blancas, grises, marrones o rojas. Pueden ser de superficie áspera o lisa, elevadas o planas. Puede ocurrir en cualquier área de la vulva o alrededor de la región anal. Las lesiones pueden ser confundidas con verrugas genitales.
  13. Cáncer de vulva. El cáncer vulvar es consecuencia del crecimiento anormal de las células que forman parte de la vulva y puede afectar cualquier región de la misma. Se puede detectar mediante una lesión o úlcera en la vulva que no cicatriza o cura, un bulto, un crecimiento verrugoso o una masa en la vulva, cambios de color, lesiones blancas u oscuras, cambios en la textura, regiones más ásperas que la piel circundante, cualquier cambio en el color o tamaño de un lunar ya conocido, prurito vulvar persistente, ardor vulvar, dolor o molestias al orinar y sangrado. Cuando se detectan cambios anormales en la vulva puede realizarse una biopsia para lograr un diagnóstico correcto y así decidir el mejor tratamiento
  14. Vulvodinia generalizada no provocada. Se define como dolor vulvar sin causa aparente. El dolor ocurre espontáneamente, sin causas que lo desencadenen. Las mujeres que lo padecen, generalmente describen al dolor como un ardor constante que se percibe en todo momento. Algunas mujeres sienten dolor todo el tiempo mientras que otras relatan que el dolor puede desaparecer por horas, días o semanas. En la mayoría de los casos, el malestar interfiere negativamente en la actividad sexual.

 

¿Y cómo influye todo ello en el suelo pélvico?

Lydia Serra, fisioterapeuta de renombre en el abordaje de suelo pélvico, explica que “aunque el origen de la afección sea externo, las consecuencias se van a ir produciendo en los planos más profundos de nuestro periné como efecto de la sintomatología de dolor y alteración de los tejidos que producen casi todas las afecciones previamente mencionadas. Debemos entender que, aunque el origen sea cutáneo, podemos llegar a encontrar repercusiones a nivel profundo musculoesquelético e incluso visceral. Las disfunciones se van estructurando por planos y gradualmente y en relación al tiempo de evolución se afectaran planos más profundos. “

Y por ello, es importante el trabajo multidisciplinar entre diagnóstico y tratamiento dermatológico, fisioterapia y ginecólogia para poder abordar las lesiones en toda su globalidad.

En muchas de ellas, es importante también la evaluación del estado emocional de la paciente ya que estas lesiones tienen gran impacto en vida afectiva y sexual.

Por lo tanto, nuestro consejo es que te examines, que no asumas cosas como normales con respecto a tu vuelva y si detectas alguna sintomatología, acude a un experto para diagnóstico.

  1. international Society for the Study of Vulvovaginal Disease Patient Information Committee Revised 2013 Illustration copyright 2003 Dawn Danby

 

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