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Esta es la pregunta más habitual que se hacen todas nuestras MAMIfitters antes de empezar a hacer ejercicios de hipopresivos o de Mamás y bebés en nuestras clases.

Cuando una de nuestras mamis nos conoce, entra en una lucha interna porque no sabe muy bien qué hacer. Por un lado, su cuerpo y mente le dice que quiere y tiene que apuntarse a nuestras clases, pensar un poco en ella misma, en su recuperación, en sentirse mejor, retomar su vida anterior al embarazo o en estar más fuerte para aguantar el ritmo acelerado de su bebé. Cuando se decide, entra en acción “el demonio interior”, su conciencia le hace pensar que su hijo no le va a permitir dar la clase,  que va a molestar al resto de mamás o de niños, que no va a parar quieto ni un segundo o que no le va a dejar dar la clase, ya sea porque se aburre, es muy inquieto o le toque la toma de pecho o bibe.

Queridas MAMIfitters, he de deciros que vuestros pequeños, y no tan pequeños (no hay límite de edad), están invitados a nuestras clases  sin ningún tipo de problema y, seguramente, se porten mucho mejor durante la clase que en vuestra casa (suelen dejarnos bastante mal ;)) Si vuestros hijos os tienen localizadas en todo momento y os ven tranquilas, ellos también lo estarán, por el simple hecho de veros y saber que estáis ahí.

Lo curioso del caso es que todas las mamis pensáis lo mismo, ese pánico que os impide probar nuestras clases porque creéis que no va a funcionar. Y cuando por fin os lanzáis, ¡voilà! No sólo habéis hecho ejercicio, si no que vuestros peques se lo han pasado bomba jugando con el resto de niños, y en ningún momento os ha importado que algún bebé llore un poco, o que otra mami pare para atender a su peque. Es lo bueno de MAMIfit®, nuestra tribu MAMIfit®, que todas nos entendemos e interactuamos, y nuestros niños hacen exactamente lo mismo.

Y es que siempre hay algo interesante en las clases, ya sean las gomas elásticas, las colchonetas o una simple botella de agua con la que entretenerse, irán gateando de un lado a otro, hasta que la clases se pasa volando y, lo mejor de todo, mientras tú te pones en forma y tu bebé gasta la energía que tanto le sobra.

Y si la clase coincide con alguna toma de tu niño, no hay problema, siempre puedes darle el pecho o el biberón durante la clase: mientras, se mantiene una correcta postura de hipopresivos que, os aseguro, notaréis tanto en vuestra posición como en el ejercicio. Dos en uno.

Y si con todo esto vuestro hijo desafía todos nuestros intentos por entretenerle y quiere ir más allá en sus conocimientos del nuevo mundo encontrado, tranquilas, porque ahí estará vuestra entrenadora de MAMIfit® para impartir la clase, ¡aunque sea con 5 bebés y dos niños en brazos!

No penséis que vuestros hijos son inquietos, pensad que son niños descubriendo el mundo en el que tendrán que vivir y compartir experiencias, y qué mejor que con vosotras para empezar a disfrutarlas.

Sandra García, Directora Mamifit Arganda, Rivas y Vallecas

Unirse a la discusión Un Comentario

  • ELena Lopez Balboa dice:

    Totalmente cierto , es increíble lo bien que se llegan a portar nuestro pequeños . Como intenta repetir lo que sus mamas hacen ( los mas mayores ) y como son capaces de gestionar las entrenadoras a todos los bebes

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